"Cualquier intrusión en el Mar de China Occidental, en nuestra zona económica exclusiva (ZEE), en nuestras líneas de base es muy preocupante", comentó Marcos a los medios, a propósito de lo informado hoy por el diario filipino Daily Inquirer, según el cual un submarino ruso surgió la semana pasada en la ZEE de Manila, citando fuentes de seguridad.
El submarino diésel-eléctrico UFA de la clase Kilo II fue avistado por primera vez a 148 kilómetros al oeste de Mindoro Occidental el 28 de noviembre y procedía de Malasia, mientras que la Armada de Filipinas envió un avión y un buque de guerra para seguir sus movimientos.
Los submarinos de la clase Kilo, de 4.000 toneladas, cuando están sumergidos, pueden patrullar durante 45 días.
Fueron diseñados durante la URSS en la década de 1970, con mejoras en los años siguientes.
El UFA, en particular, entró en servicio en 2022 y es la cuarta de las seis unidades del Proyecto 636.3 para la Flota Rusa del Pacífico.
Tiene 74 metros de largo y un alcance de
12.000 kilómetros (7.500 millas) y forma parte de los submarinos
Kilo-II mejorados.
Entre los submarinos silenciosos más avanzados, el UFA es
capaz de lanzar misiles Kalibr ampliamente utilizados en
Ucrania.
Tiene una profundidad operativa de 240 metros y puede
sumergirse hasta una profundidad máxima de 300 metros.
La semana pasada, un reporte del Instituto Naval de Estados
Unidos informó que el submarino ruso, con el remolcador de
rescate Alatau, estaba operando en el Mar de China Meridional
después de su encallamiento en Malasia en noviembre.
Se suponía que el UFA regresaría a la base de submarinos
de la Flota Rusa del Pacífico en Kamchatka.
El grupo ruso de acción de superficie, compuesto por tres
corbetas y el petrolero Pechenga, también se dirigía al Mar
Meridional de China después de finalizar una visita a Tailandia.
Por último, el portaaviones estadounidense de propulsión
nuclear USS Abraham Lincoln y sus barcos de escolta se
encuentran en esas aguas desde la semana pasada.
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