"La crisis de los microchips primero, luego la de los
semiconductores, junto con los problemas logísticos ligados a la
escasez de transportadores de coches y por carretera y al
aumento de las listas de precios (el valor medio actual de un
coche es de 26.000 euros), alargaron drásticamente la entrega de
autos nuevos, al punto que hoy la espera supera fácilmente los
12 meses".
Así lo afirmó Federcarrozzieri, la asociación de talleres de
carrocería italianos.
"Aquellos que tengan una necesidad urgente de comprar un
coche, o de cambiar el que ya tienen, deben, por tanto, acudir
al mercado de segunda mano, donde los precios, precisamente por
la mayor demanda (372.696 transferencias solo en enero, +7,8 %
sobre la base anual) se dispararon: en 2022 los precios de los
coches de segunda mano sufrieron una subida media del 24%,
fenómeno que continúa también en 2023, hasta el punto de que en
los tres primeros meses del año el aumento de las listas de
precio ronda el +30%".
En esta situación existen además enormes riesgos para los
automovilistas y consumidores que ingresan a este mercado: el
primero está ligado evidentemente a los precios de compra más
altos respecto al pasado, el segundo, de signo claramente
opuesto - denuncia Federcarrozzieri - está determinado, en caso
de una accidente, por la insuficiente liquidación de daños por
parte de las compañías de seguros.
En caso de accidente vial, robo, actos vandálicos y en
general los hechos cubiertos por la póliza de seguro, las
compañías utilizan sistemáticamente los parámetros indicados en
las bases de datos Eurotax y Quattroruote Professional para
cuantificar la indemnización a pagar a los asegurados, que
asignan un valor al coche según el modelo, el año de
matriculación, los kilómetros recorridos, etc.
Sin embargo, estos parámetros proporcionan "valores muy
inferiores al valor comercial real del mercado del automóvil
detectado, por ejemplo, por los sistemas Autoscout o Autouncle,
las mayores plataformas online de Europa para el mercado
automotriz".
En tanto, según Assoutenti, comprar un coche nuevo en Italia
es cada vez más difícil, y no solo por los larguísimos tiempos
de espera: incluso las listas de precios de los coches se
dispararon, hasta el punto de que hoy supera el precio medio de
un coche en nuestro país los 26 mil euros.
En 2013 se gastó una media de 18.000 euros para comprar un
coche nuevo en Italia, cifra que ahora asciende a 26.000 euros,
con un aumento desmesurado del +44,4% en sólo 10 años, analiza
Assoutenti.
Según los últimos datos del Instituto Nacional de
Estadísticas (Istat, por sus siglas en italiano) en marzo los
precios de los coches nuevos subieron un +6,1% respecto al mismo
periodo del año pasado.
Con base a estas subidas, tanto la irrupción de los coches
eléctricos en el mercado, cuyos costos elevados subieron la
media, tanto por la crisis de las materias primas, como por los
microchips y los componentes, materiales cada vez más raros y
caros que provocaron un tsunami en el sector alterando las
listas de precios al público.
Finalmente, Simone Baldelli, expresidenta de la comisión
parlamentaria de investigación para la protección del
consumidor, da la voz de alarma sobre los radares: "Durante 13
años no hubo reglas claras y ciertas sobre su uso. Esto permitió
y permite que varias administraciones locales utilicen esta
herramienta más para recaudar dinero que para hacer seguridad
vial".
"Después de años de batallas y anuncios desatendidos de
gobiernos anteriores, se espera que el actual gobierno tenga la
fuerza y ;;determinación para finalmente lanzar el decreto
ministerial necesario para regular este tema sin hacerse
bloquear por los entes locales".
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