"Leí los comentarios de Francesco Totti sobre el llamamiento para no viajar a Moscú.
Como aficionado romano y de la Roma, aprecio profundamente su extraordinaria carrera, su lealtad a la Roma y a los grandes compromisos caritativos.
Precisamente por
eso renovamos el llamamiento para que no vaya", afirmó
Massaroni.
"El deporte vive de reglas claras y de respeto mutuo. Participar
ahora en un evento en Moscú sería como prestar su imagen al
árbitro (Byron) Moreno, que lo expulsó injustamente en el
Mundial de 2002", graficó Massaroni sobre el ecuatoriano acusado
de perjudicar a Italia en un duelo contra Corea del Sur en esa
edición de la Copa del Mundo.
"Significa apoyar a quienes traicionan esos valores
fundamentales. Alrededor de 500 atletas ucranianos, incluidos
campeones olímpicos y europeos, han perdido la vida para
defender a su país, a sus familias y a una sociedad que mira a
Europa como modelo", insistió Massaroni.
"Los deportistas rusos son víctimas de un régimen que utiliza el
deporte para propaganda, sofocando cualquier forma de
disidencia. Si el llamamiento generó indignación internacional,
se debe a la fuerza simbólica de Francesco Totti y al evidente
contraste entre su herencia moral y el régimen ruso", argumentó
el coordinador de +Europa Roma.
"Espero que Francesco Totti se reúna con la comunidad ucraniana
en Roma y con la de los rusos contra la guerra y que escuche sus
historias. Si decide dar un paso atrás, que lo haga porque es un
hombre libre, no porque una autoridad competente se lo prohíba",
confió Massaroni.
"No estamos en Rusia, tenemos la libertad de ejercer nuestro
derecho de conciencia. Son las elecciones libres, fuertes y
conscientes las que realmente marcan la diferencia", concluyó
Massaroni.
Totti, de 58 años, aseguró en la víspera que viajará a Moscú
como "un hombre del deporte que promueve valores por el mundo"
luego que el diario británico Financial Times publicara el
pasado martes 18 que su viaje a la capital de Rusia generó
malestar en la capital de Italia "en un momento crítico para
Ucrania y Europa en su conjunto".
"Siempre lo hice: primero como futbolista y ahora en una
nueva faceta. Llevo años yendo a todos los países donde me
invitan a hablar de deporte y no tendría ningún problema en ir a
Kiev con los mismos propósitos", agregó Totti.
"Mi viaje de negocios a Moscú suscita desde hace días una
polémica interminable.
Pero no soy político ni diplomático", argumentó el ex futbolista
en una declaración que envió ayer a ANSA sobre su viaje a Rusia
previsto en abril.
"Dicho esto, si recibiera una solicitud de un organismo
competente para no participar en el evento de Moscú, no dudaría
ni un momento en dar un paso atrás", aclaró Totti.
"Creo que todo lo demás es pura hipocresía y especulación
por parte de aquellos que quieren ganar visibilidad a través de
mi nombre", concluyó el ex capitán de Roma.
A su vez, fuentes cercanas a Totti subrayaron que "cómo su
carrera dentro y fuera del campo habla por él, dadas las decenas
de iniciativas en favor de la paz a lo largo de los años".
"Por último, son miles marcas y viajeros que mantienen
relaciones comerciales con Rusia cada día", completaron los
allegados a Totti, cuyo viaje a Moscú fue promocionado con
carteles con el mensaje "El emperador está yendo a la tercera
Roma".
Los carteles publicados en Moscú incluyen la imagen de
espaldas de Totti con la camiseta número 10 de Roma para
difundir su presencia como invitado de honor en el International
RB Award para un evento organizado por un conocido sitio ruso de
deportes y apuestas.
"En los gigantescos carteles digitales que promocionan el
evento se lee: 'El Emperador viaja a la Tercera Roma', un apodo
popular para Moscú adoptado por los fundamentalistas rusos que
ven a la Rusia contemporánea como un imperio cristiano que
superará a la antigua Roma", se lee en el Financial Times, el
cual se enfocó luego en los llamamientos que se han multiplicado
en Italia para que el ex capitán "giallorosso" no vaya a Moscú.
Nona Mikhelidze, del Instituto de Asuntos Internacionales,
opinó que "el hecho de que Totti haya ido allí dice mucho de la
falta de empatía de Italia hacia el sufrimiento humano en
Ucrania".
El caso Totti, recuerda el Financial Times, "se produce en
medio de profundas divisiones dentro de Italia y de la coalición
de gobierno de la premier Giorgia Meloni, debido al continuo
apoyo de Roma a Kiev".
"Aunque Meloni ha sido una abierta partidaria de Ucrania, la
opinión pública italiana se ha cansado del conflicto y hay poco
entusiasmo por la participación italiana en cualquier misión
europea de mantenimiento de la paz o por el gasto militar del
continente", completó el reporte.
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