El serbio Novak Djokovic aclaró que no comparte por completo las demandas presentadas por el sindicato de tenistas, la Professional Tennis Players Association (PTPA), que él mismo fundó en 2020 junto con el canadiense Vasek Pospisil, contra distintos órganos que gobiernan este deporte, entre ellos la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) y la Women's Tennis Association (WTA) y la International Tennis Integrity Agency (ITIA).
Demandas presentadas por 12 tenistas ante tribunales de Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea por lo que consideran como "un sistema corrupto, ilegal y abusivo que explota a los jugadores, reduce sus ingresos y pone en riesgo su salud y su seguridad", advertía Ahmad Nassar, director ejecutivo de PTPA, al apuntar a "un calendario insostenible" con torneos que se juegan durante 11 de los 12 meses del año.
"Una muestra del desprecio por los tenistas de esas entidades", agregaba el directivo de PTPA al explicar las razones de la demanda colectiva presentada el martes en distintas sedes judiciales con la que Djokovic no parece estar completamente de acuerdo, según él mismo reconoce al afirmar que "No puse mi firma en la carta porque quiero que sean otros los que encabecen el reclamo, dado que yo estuve muy activo en lo que hace a la política del tenis en estos años".
"Esta es la típica demanda legal de abogados contra abogados y, para ser sincero, hay algunos puntos con los que estoy de acuerdo y otros con los que no. Noté que algunas formulaciones eran demasiado fuertes, pero imagino que el equipo legal sabe lo que hace y que apelar a esa terminología debe servir para lograr el efecto deseado", explicó el serbio antes de su estreno en el Masters 1000 de Miami frente al australiano Rinky Hijikata.
"Nole", de 37 años, insistió en que no pretende generar un quiebre en el tenis: "Nunca fui fanático o apoyé una división en nuestro deporte, pero siempre luché por una mejor representación, una mayor influencia y una toma de posición de los jugadores a nivel global en el tenis que, pienso, no está todavía donde debería estar y donde la mayoría de ellos piensa que debería estar", completó.
La ATP y la WTA recogieron el guante y rechazaron las críticas contenidas en las demandas presentadas, entre otros, por el australiano Nick Kyrgios, la francesa Varvara Gracheva, el estadounidense Reilly Opelka, el francés Corentin Moutet y el japonés Taro Daniel, y aseguraron que los premios que otorgan están en línea con los ingresos al respaldar también las medidas tomadas para darle más seguridad a los tenistas.
Antes de iniciar las acciones legales de las que hoy se desmarcó Djokovic, la PTPA se reunió con más de 250 tenistas, entre ellos una gran mayoría de los ubicados entre los primeros 20 puestos de los rankings ATP y WTA y la respuesta fue "por demás positiva y confirmó las sospechas que teníamos respecto de la necesidad de un cambio y de la unidad de los tenistas en la lucha por una reforma radical", explicó el sindicato.
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