"Creo que fue un partido bonito y vinimos aquí a ganar.
Le hablo
a (Roberto) Rosetti, ¿cómo puede enviar a Oporto a un árbitro
que en 22 partidos el equipo visitante sólo ha empatado nueve?",
cuestionó Ranieri a su compatriota responsable de la designación
de jueces de la UEFA.
"¿Sabe estas cosas? ¿Un campo caliente y hace esta designación?
No sé por qué.
Tarjetas para todos. Para mí, estaba esperando
algo en el área para sancionar un penal y ayudar al Porto a
ganar el partido", acusó Ranieri a Stieler, que expulsó a Bryan
Cristante y amonestó a 8 jugadores de Roma, cinco más que al
equipo portugués.
"Prometió y repartió tarjetas al azar. ¿Si percibí esta
predisposición? Les dije a los muchachos que no dijeran una
palabra y que no se quejaran. El árbitro está convencido de que
hizo bien su trabajo. Hay 8 tarjetas amarillas y 1 roja para
nosotros, algunas podían ser. Pero no se puede irritar al
oponente de esta manera", completó Ranieri sobre Stieler.
El DT de Roma, de 73 años, reveló luego en diálogo con la cadena
Sky que "no quería que mis jugadores saludaran al árbitro" al
término del partido, cuya revancha será el jueves 20 en el
estadio Olímpico de la capital italiana.
"No merecía el saludo de mis jugadores. En el ámbito
internacional no se puede ver algo así. Amonestamos a quien
simula siempre. Cada vez por un golpe en el estómago se tapan la
cara y gritan. Esto ya no es fútbol", cuestionó Ranieri, quien
aseguró estar "contento" con el desempeño de sus jugadores,
aunque reconoció que se sorprendió por el gol recibido, "sobre
todo porque había pedido el cambio y el cuarto árbitro lo
sabía", enfatizó sobre el también alemán Florian Badstuebner.
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS © Copyright ANSA