"Aún no resolví mis reservas sobre mi nueva candidatura.
Iniciaré un debate que será abierto e inspirado en los principios más altos de la democracia. Luego comunicaré mi decisión", afirmó Gravina sobre la posibilidad de postularse para un nuevo mandato.
"Pero independientemente del nombre, me gustaría mucho que haya un sentimiento de gran unidad, ya sucedió en 2018 y los resultados se pudieron ver", destacó el presidente de la FIGC sobre lo ocurrido durante su dos mandatos consecutivos.
"No soy insensible a los datos, no estoy buscando que me convenzan. Sé que tengo números importantes, la certeza del resultado está ahí, el problema es otro: entender si existen las condiciones para dirigir la federación con una serenidad diferente y una perspectiva diferente para el fútbol italiano", argumentó Gravina.
La fecha de las elecciones de la FIGC se confirmó luego que el Comité Olímpico Italiano (CONI) avaló el nuevo estatuto de la entidad que fue aprobado el pasado lunes 4 tras una iniciativa de Gravina.
Ese nuevo estatuto, rechazado por Lorenzo Casini, presidente de la Liga de la Serie A, determina ahora, entre otras cosas, que Gravina contará con amplia mayoría en las votaciones en la FIGC.
Además, Gravina será respaldado por todos los integrantes de la asamblea y de las ligas de segunda (Serie B), tercera (Serie C) y amateur (LND), mientras que la Serie A contará con el 18% en las próximas definiciones (2% menos de lo pretendido).
La Liga de la Serie A también contará con cuatro asesores en la FIGC, dos más que la Serie B (6%) y que la Serie C, que dispondrá del 12% de los votos en la asamblea.
Pero la Liga de la Serie A reclama una mayor autonomía de las ligas desde el punto de vista organizativo, un reglamento de los campeonatos y de los componentes en general.
Asimismo, la entidad presidida por Casini quiere una modificación con respecto a las decisiones que afectan a la Serie A y el aumento de la cuota de profesionalismo al 50% con un peso predominante de la liga, una petición que para ser satisfecha requiere una modificación estatutaria.
Giorgio Mulé, diputado de Fuerza Italia (FI) que había pedido una revisión a la propuesta de Gravina, presentó un proyecto que también establece, entre otras cosas, el principio de una representación más equitativa de los clubes de la primera división del "Calcio".
El propio Mulé, autor de una enmienda a la nueva ley de Deportes aprobada por la Cámara de Diputados y luego avalada por el Senado, pidió el pasado domingo 3 "un esfuerzo de madurez" de parte de la FIGC y de la Liga de la Serie A para impedir una eventual intervención del Parlamento.
Pese a la oposición del Atalanta, Bologna, Como, Inter, Monza, Parma, Udinese, Venezia, de Fiorentina, Juventus y Roma, la Liga de la Serie A presentó una apelación contra este nuevo estatuto, pero el tribunal federal la rechazó por considerarlo en parte infundado y en parte inadmisible.
"En la Serie A finalmente prevalece una actitud de colaboración.
Es una cuestión de sentido común para la protección del fútbol italiano. Estos 11 clubes, que espero que sean 20, saben muy bien que lo que la Serie A pidió, lo reconocimos aunque no estaba previsto por ninguna ley parlamentaria", aclaró Gravina.
"Después de haber concedido plena autonomía con un acuerdo fuerte, creo que la Serie A debe estar satisfecha. Ahora no es el momento de conflictos, sino de reflexiones políticas. Si no adoptamos 4 o 5 medidas en términos de proyectos vinculados a la sostenibilidad, el fútbol vivirá un momento de implosión dentro de unos años", alertó Gravina.
Los eventuales candidatos para las elecciones de la FIGC tendrán tiempo para presentar sus postulaciones incluso 40 días antes del 3 de febrero de 2025.
Por otra parte, la FIGC, considerando el Mundial de Clubes 2025 y a pedido de la Liga de la Serie A, decidió autorizar la realización de un libro de pases extra entre el 1 y el 10 de junio del año próximo para todos los equipos que compiten en el "Calcio".
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