Por Gianluca Anoé - Entender cómo la arquitectura puede pasar de la mitigación a la adaptación, y qué se puede hacer concretamente en el planeta, empezando por la laguna, en un momento histórico en el que el clima se vuelve cada vez menos clemente.
Se trata de una invitación a diferentes tipos de inteligencia para trabajar juntos para repensar el entorno construido.
Gira en torno a estos conceptos: "Inteligencias.
Natural. Artificial. Colectivos", la 19ª Exposición Internacional de Arquitectura de Venecia, comisariada por Carlo Ratti y organizada por la Bienal, programada entre Jardines, Arsenale y Forte Marghera del sábado 10 de mayo al domingo 23 de noviembre de 2025.
La idea, especificó Ratti hoy durante la conferencia de prensa de presentación, es hacer la Bienal un "laboratorio dinámico. Habrá más de 750 entre arquitectos, ingenieros, matemáticos, filósofos, artistas, escritores, talladores, estilistas -señaló-. La adaptación requiere inclusividad y colaboración, esto es lo que queremos experimentar".
Para Ratti, "en la era de la adaptación, la arquitectura debe recurrir a todas las formas de inteligencia: natural, artificial, colectiva", dirigiéndose a varias generaciones y disciplinas, desde las ciencias exactas hasta las artes.
En la Corderia del Arsenal, el proyecto se inicia con un "dato crudo": las temperaturas globales están aumentando, mientras que la población mundial está disminuyendo. Esta es la realidad que los arquitectos "deben afrontar en la era de la adaptación", afirmó el comisario, y desde aquí los visitantes viajarán a través de tres mundos temáticos: inteligencia natural, inteligencia artificial e inteligencia colectiva.
La exposición culmina, en la sección "Out", con una pregunta: ¿podemos considerar el espacio como una solución a las crisis que enfrentamos en la Tierra? La respuesta es no: la exploración espacial no es una vía de escape, sino un medio para mejorar la vida aquí, en el único hogar que conocemos.
El Pabellón central de los Jardines, que está siendo restaurado, no se utilizará, por lo que Venecia servirá de "laboratorio viviente", con varios proyectos que, de diversas maneras, replantean la relación de la ciudad con el agua, y hacen hincapié en las consecuencias del cambio climático y en Venecia como símbolo de resiliencia.
En la Bienal de Arquitectura de 2025 habrá 66 participaciones nacionales, que organizarán sus exposiciones en los Pabellones de los Jardines (26 en total), en el Arsenal (25) y en el centro histórico de Venecia (15).
Las nuevas participaciones son 4: República de Azerbaiyán, Sultanato de Omán, Qatar, Togo.
El Pabellón Italia, en las Tese de las Vírgenes en Arsenal, está a cargo de Guendalina Salimei con el proyecto "Terrai Aquæ.
Italia y la inteligencia del mar. Entre los proyectos especiales se encuentra 'Margherissima', presentado dentro de la Polvorera austriaca de Forte Marghera en Mestre, que se centra en el territorio contaminado situado cerca del Puente de la Libertad.
El trabajo de Ratti, destacó el presidente de la Bienal, Pietrangelo Buttafuoco, "ya está hecho, su exposición es la muestra de la Bienal de Venecia. Quiero señalar el contenido de una exigencia -destacó-, la de ayudarnos a nosotros mismos, de confrontarnos, de tener una confrontación continua desde un punto exquisitamente político, porque entre la tierra y el mundo está la polis, el habitar, el sentido mismo de un deber que nos concierne", concluyó.
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