Por María Zacco
BUENOS AIRES, 8 (ANSA)- La fuerza que surge del dolor,
decisiva y desafiante, trasunta la historia de "In grazia di
Dio" (En la gracia de Dios), un bello filme de Edoardo Winspeare
que enaltece a las mujeres del sur de Italia y se exhibe en la
segunda edición de la Semana de Cine Italiano en Buenos Aires.
La película, presentada en la 64ª edición del Festival de
Berlín en 2014, toma una pequeña historia para hablar de otra
más grande: la crisis económica, cuyos coletazos todavía afectan
a Italia, especialmente en el sur del país.
Una pequeña empresa familiar de costura deja de recibir
pedidos desde el norte hasta que cae en la quiebra. La situación
es insalvable y las deudas se agigantan.
El único hermano varón, que ha tomado el puesto de su difunto
padre como jefe de familia, decide emigrar junto a su esposa e
hijos. Su madre, sus dos hermanas y su sobrina deberán vender la
casa a un precio irrisorio y recomenzar en un pequeño pueblo
campesino, rodeado de olivos y custodiado por el mar.
"En el sur de Italia quien lleva adelante la familia es
siempre la mujer. Y en el caso de estas cuatro mujeres, la mayor
autoridad la tiene la abuela, quien guía con autoridad y también
esperanza a sus dos hijas y a su nieta, quienes no logran
adaptarse a la nueva situación", dijo Barbara De Matteis, una de
las actrices del filme, en diálogo con ANSA.
La película fue rodada en Giuliano Di Lecce, un pueblito muy
pequeño que surge en la extremidad meridional de la península
salentina, a 130 metros sobre el nivel del mar. Está en la
sureña región de Puglia, conocida como "el taco de la bota",
forma a la que se asemeja la geografía de Italia.
"Es un lugar maravilloso al que sólo podíamos llegar en
bicicleta o a pie, por una cuestión ecológica: no queríamos
contaminar el ambiente ya que el sitio está repleto de olivos,
materia prima de sustento del sur", relató la actriz.
En ese sitio paradisíaco, a 74 km de la ciudad de Lecce,
donde predominan las rocas bañadas por las aguas cristalinas del
mar Mediterráneo, Winspeare vuelve a homenajear a su tierra
natal a través de sus películas.
"Todos los filmes de Edoardo, como éste, hablan de los
problemas que transitan las familias más pobres. Lo curioso es
que siempre trabaja con actores no profesionales, para acercarse
lo más posible a la realidad y hacerle vivir al público
situaciones con las que se pueda identificar", apuntó De
Matteis.
Ninguno de los actores y actrices de este filme es
profesional. La durísima Adele (Celeste Casciaro) y su
irresponsable hija adolescente Ina (Laura Licchetta) son la
esposa e hijastra de Winspeare. Tampoco son actrices la "nonna"
Salvatrice (Anna Boccadamo) y su fantasiosa hija menor, Maria
Concetta, interpretada por Barbara De Matteis.
"No soy una actriz profesional, sino de ocasión. Edoardo
primero elige a las personas y luego piensa en los personajes.
Todas somos muy similares en la vida real a quienes
interpretamos. Maria Concetta es una chica soñadora y
extravagante que aspira ser actriz, un poco como yo, con la
diferencia que yo cumplí mi sueño y ella no", explicó De
Matteis, que ya trabajó en varias películas, entre ellas, "Mine
Vaganti"(Minas Errantes), dirigida por Ferzan Ozpetek.
En aquel film interpretó a una pastelera, papel que no le
costó en absoluto: Barbara tiene una pastelería en Lecce,
"Cotognata Leccese", la más tradicional de la ciudad.
Para ella, debutar en la pantalla grande era un sueño lejano,
ya que debía trasladarse a Roma para estudiar teatro y nunca
pudo hacerlo. Sin embargo, el cine la encontró a través de
varios cineastas, como Winspeare, que buscan personas auténticas
para interpretar situaciones cercanas a su realidad.
"Edoardo es un gran maestro. Te hace olvidar de la presencia
de la cámara. Te interpela, te presenta una situación y te
pregunta cómo reaccionarías frente a ella. Y eso es lo que uno
debe hacer, sin un guión estricto. El busca la autenticidad, que
es la mejor manera de contar una historia. Sobre todo ésta, ya
que especialmente en el sur de Italia la crisis, a causa de los
problemas actuales de la agricultura, se sufre más", subrayó De
Matteis.
La actriz -con título bien ganado en este filme- sostiene
que, como lo hacen los personajes de "In grazia di Dio" es
necesario "sacar fuerza del dolor para seguir adelante".
"Es lo que nos enseñaron nuestros antepasados: hay que tener
esperanza y seguir luchando -concluyó-; si pudieron ellos, que
afrontaron cosas peores, como las guerras ¿cómo no vamos a
lograrlo nosotros?".
MRZ/MRZ
08/06/2015 17:51
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